La línea de producción de Tracende, reportando su estado en vivo. Los artistas entran como materia prima y avanzan por la cinta hasta salir convertidos en capítulos.
La materia prima entra en la cinta. Cada artista llega con su portada y su estado.
El material crudo se corta en movimientos individuales.
Cada movimiento se vuelve un loop perfecto de 30 segundos. El producto real, moviéndose sobre la banda.
Todo a vertical. Lo horizontal se rellena con un fondo desenfocado del propio video, sin barras negras.
Una IA mira cada loop y entiende qué hace el cuerpo: patrón, músculos, intención.
De cada movimiento sale su ficha técnica. La memoria de la fábrica.
Sobre la máquina, el ojo humano: los 36 fundamentos que definen si un movimiento entra.
Cada movimiento se clasifica por una puerta —por intención, no por dificultad. (distribución aproximada)
Con los movimientos listos, se arma el capítulo: 33 movimientos, 22 minutos.
Sale de la línea el producto terminado, listo para la práctica de la gente.